martes, 21 de mayo de 2013

155. Paulo Coelho - Amor


“El que está enamorado hace el amor todo el tiempo, incluso cuando no lo está haciendo. Cuando los cuerpos se encuentran, es simplemente la gota que colma el vaso”
*JAVIER HAROUN*

154. Me fallé cuando me perdí.


"Pienso, pienso que cuando todo está acabado, simplemente vuelve y fantaseas ¿Sabes? Es como un caleidoscopio de recuerdos, todo simplemente vuelve, pero él nunca lo hace. Pienso que parte de mí supo en el segundo en que lo vi, que esto sucedería. En realidad, no es nada de lo que dijo, ni nada de lo que hizo. Fue el sentimiento que vino con él. Y lo loco de esto es que no sé cuándo me voy a volver a sentir de esta manera de nuevo, pero no sé si debería. Sabía que su mundo se movía demasiado rápido, y se quemaba demasiado brillante... Pero yo sólo pensé: ¿Cómo puede el diablo estar delante tuyo como alguien que parece un ángel cuando sonríe? Quizá él sabía eso cuando me vio, supongo que perdí mi equilibrio. Pienso que la peor parte de todo esto no fue perderlo a él, sino perderme a mí."

sábado, 18 de mayo de 2013

153. ¿ Parejas ? Mejor sin etiquetas


Hay cosas que uno no puede hacer solo: discutir, subirse y sujetar una escalera a la vez, o doblar una sábana de esas de cama de matrimonio. Yo toda mi vida he pensado que lo ideal era vivir en pareja, por muy extraña que fuera la pareja. De hecho, hay parejas que acaban convirtiéndose en tríos, parejas que se van quedando sin pareja porque no se puede evitar el miedo a no estar a la altura; hay parejas que son imposibles por definición, por historia y por física, aunque no por química; o parejas en las que la química se ha ido gastando aunque sigan compartiendo una familia. Familias donde, en algún momento, hubo una pareja, parejas que fueron en algún momento y ya no son nada... Y eso es lo que más miedo da en la vida.

Cuando la pareja se rompe, sea por lo que sea, la primera sensación que se tiene es de pánico, un miedo atroz al cambio, a la pérdida del control sobre nuestras vidas, un miedo atroz a estar solo. Pero cuando se llega a esa soledad uno se da cuenta de que la ruptura puede llevarnos a un lugar mejor.

152. Delirios O dudas


Mi mente es un cúmulo de dudas, un día más que pasa, una duda más que tengo. Dudas que no sé ni por qué me vienen y que ni yo misma puedo contestar.
A veces creo que son tonterías de niña pequeña, pero son esas tonterías las que no me dejan pensar en otra cosa, las que me encierran más y más en mi pompa y no me dejan ver lo que hay a mi alrededor.
Si esto que siento ahora mismo me puede llegar a hacer daño como una vez me lo hizo, no quiero sentir nada. La herida aún no ha cicatrizado.

jueves, 16 de mayo de 2013

151. Instintos Asesinos


Esta mañana desperté pensando que aún seguías a mi lado. Giré mi cabeza preparada para observar cómo dormías, y el mundo se derrumbó de nuevo. Todo no había sido un sueño, te habías ido, y eso era todo. Me levanto, y me preparo algo. Junto con un café cálido me apoyo en el reposo de la ventana, mientras suspiro y pienso. Recuerdo aquellos momentos tan llenos, tan efímeros... Y otra vez vuelve esa sensación de vacío en mi interior. No puedo seguir así, todos dicen que debo pasar página, pero no se dan cuenta, que tu recuerdo es más fuerte que todas esas cosas. Daría lo que fuera, cualquier cosa, por volver un instante a tu lado y revivirlo todo, incluso todos y cada uno de los errores que cometimos.
Supongo, que la culpa fue de los dos, pero creo que el dolor es sólo mío. No puedo evitar recordarte, no puedo evitar querer tenerte a cada momento... Supongo que la solución no es quedarse en casa, y encerrarse en la habitación mientras cae lágrima tras lágrima, pero a mí me ayuda.
Y es que cada día me hago la misma pregunta, ¿Qué nos pasó?, ¿Por qué ya no están esas caricias, esos besos, abrazos, y noches en las que se nos erizaba la piel? ¿Dónde se han quedado? Sigo queriendo sentirte de nuevo, tenerte cerca, que el aliento sea lo único que quepa entre los dos. (...) Puede que tú también sientas algo de dolor, pero estoy segura de que una milésima de él que tengo yo dentro. Siempre miro mi teléfono, esperando una llamada, un simple mensaje. Algo, que pueda llevarme a ti.
Pero a veces, hay que olvidar lo que sientes, y recordar lo que realmente mereces. 15/05/2013


Desperté teniendo una pesadilla. Tú, ella, nosotros, delante de todos.... es imposible recrear esa historia. Todos se burlaban, se reían de mí, de todo lo que he hecho por ti. Estaba incluso aquel chico que conocí, en aquella fiesta de la que poco recuerdo... pero si me acuerdo de ese, ese solo quería meter mano, y le abofetee, había estado pidiéndome salir unos días antes pero tu...tú eras mi escusa. Y ahora que ingenua. Lo que tuve no fue una pesadilla, sino un deja vu, una advertencia. De que ya no eres mío. Perdí mi oportunidad. Chica disfruta de él, ya que como lo vea sufrir la advertencia te la voy a dar yo a ti. 16/05/2013


domingo, 12 de mayo de 2013

150. Reconozco que me gustas más cuando estás ebrio.


Encerrada en esta habitación, mientras estudio economía, viendo como los cristales frente a mí se empañan de gotas de lluvia ocultando su transparencia.
Pensar es lo mío, necesito un respiro. Me recuesto sobre la almohada, suave y fina, llena de plumas. Cierro los ojos y retrocedo en el tiempo. Llego hasta la época en la que éramos felices. En la que lo dábamos todo el uno por el otro, lo anhelo. Nostalgia. La puta nostalgia se apodera una vez más de mí. ¿Por qué? ¿Quién o que soy?
He de admitir que recuerdo nuestro último encuentro cada noche desde que la distancia atraviesa mi corazón. El me dejaba el día anterior, los dos derrumbados nos encontraríamos al día siguiente y nadie sabía que pasaría. Reconozco que me encanto pasarme de la raya, aunque dije que no pasaría. Me encanto ver como esa chispa entre ambos aún existía, ver como aun me deseabas. Unas copas fueron suficientes para caer en tus bazos, la verdad es que no recuerdo mucho de aquella mañana, pero la tarde la recuerdo como si hubiera sido hace unas horas. Acurrucados, como en los viejos tiempos. Deseándonos y queriéndonos. Saciaste mi sed, yo sacie la tuya pero después se acabó, el arrepentimiento hundió tu mente. Eso no debería haber pasado. Quise creer que habíamos hecho el amor, llegue a creerlo durante días, hasta que el último día no me quisiste ver. Ni un simple adiós. Entonces, solo entonces la venda se deslizo y cayó al suelo, pude ver como aquella noche de desenfreno solo había sido una noche de eso, desenfreno. Solo me follaste haciéndome creer que era algo mas y te fuiste dejándome allí enfrascada en mi amor por ti.
Me querías seguir teniendo en tu mano, hasta que empecé a plantarte cara y eso no te gusto. Pero no me arrepiento de nada, absolutamente nada. Aquella noche me sirvió de mucho, y follar contigo sinceramente sé que es lo mejor. Pero es solo eso,… follar. Nada más. Y yo, yo necesito flores y corazones, una vez me lo diste pero no fui suficiente para ti y lo siento en el alma. Pero ya se acabó, esa mano con la que me tienes agarrada se soltó.
Solo te digo adiós, dando un apretón de manos y deseándote lo mejor. Pero te lo deseo porque lo necesitaras, ya que a una parecida a mí nunca encontraras.



Disfruta de tu mono, te quiere bien lejos.
 Laura xoxo

jueves, 9 de mayo de 2013

149. Posdata: Te quiero, te quiero bien lejos.


Ya se hizo tarde y lo sabes, me duele que no funcionase quererte. Que todas las calles donde nos besamos dibujan recuerdos que hoy borra tu mente. Me siento tan tonto de tanto creerte, de tanto pensar que me ibas a ser fiel, de días y noches queriendo comerte y tú mientras quedando a mi espalda con él. ¿Quién prometió un para siempre y mintió? ¿Quién lo olvidó y me rompió el corazón? ¿Quién me brindó su calor y dejó la ilusión apartada que ataba este amor? Y por más que te demostré que luche por lo nuestro no conseguí tu sonrisa y lo siento. Solo pretendía saber que eras mío y que no querías otros besos. Sabes que te lo di todo y que yo no sería capaz de dañarte. De noches de besos de amor y tan solo de un modo que el "otro" jamás podrá darte. Que débil, que frágil, que fácil dañarme. ¡Qué imbécil que me haces sentir por buscarte! Por no valorarme y darme cuenta tan tarde que nunca quisiste quedarte...Y me odio por todo lo que hice por ti, lo que prometí y lo que fui...Lo que sentí no valía, maldito el día que no pensé en mí. Tía te odio, en mi folio te escribo, que tonto que he sido callando, luchando, sufriendo, pensando que era tu motivo y recibo tu adiós, ya no hay más que decir. No quiero verte en  mi vida, ¿te enteras? Sé que no vales la pena. Si voy a luchar será por quién me quiera y no juega conmigo. He perdido mi tiempo. Esas noches en vela, dándotelo todo y tú nada, qué pena. No mereces que te escriba ni un tema. Y ya vendrá otro que sí que valore mis besos y quiera quedarse a mi vera. Vete y no vuelvas jamás, busca otro perro que vaya detrás. Madura y aprende que el hecho de estar con una persona significa amar. No te preocupó si lloraba o si estaba pasándolo mal. No repitas que me quieres se vio de verdad lo que sientes. Qué suerte la mía de darme cuenta de lo poco que vales. Ojalá te vaya mal y te den lo que tú a mí, verás lo que es sufrir, Y llores y grites y nadie te abrace, y no tengas ya nada que hacer y te gire la cara te ignore, te deje sin explicaciones, te olvide, se vaya con otro y te sientas imbécil verás si es difícil salir otra vez. Nunca seremos amigos, lo juro. Y no voy a perdonar el daño que hiciste. Pa' mí ya no existes, no voy a estar triste por alguien que no me supo valorar. Y deja de prometer cosas que nunca cumpliste, eras diferente, dijiste, otra vez que mentiste. No pienso escribirte de nuevo, que te escriba el otro, y que tonto que fui al confiar.

148. Y la venda por fin se deslizo por mi cara dejándome ver detrás de ella.


Finalmente lo comprendes, llegas a la sencilla conclusión de que los estereotipos no fallan, nada es para siempre... ni siquiera el amor.
El año pasado se me empezaba a caer esa venda que tenía en los ojos que me permitía tener fe y confianza absoluta en ti a pesar de todo, pero... parece que por fin se ha caído, era justo lo que necesitaba, cerrar capítulos de mi vida, arrancar las páginas en blanco para empezar un libro nuevo.
Al verte desde lejos mi cabeza se mantenía fría y mi corazón helado -no le quieres, repetía para mis adentros-, y algo de cierto tenía ese mantra que repetía una y otra vez, empezaba a darme cuenta de que ya no sentía nada.
Me pedías encarecidamente que te mirase a los ojos, al mirarte a los ojos ya no distinguía ese brillo que les atribuía hace años, ya no sentía absolutamente nada, y llegó ese beso, un beso que hace años me hubiera hecho sentirme única, enamorada, llena de vida, una princesa con su príncipe, pero... ya no significaba nada, tenía muchas preguntas en mi cabeza, remordimientos en lo más profundo de mi corazón, culpabilidad por fallarme a mi misma, por caer nuevamente en tus garras a pesar de no sentir nada, y pensaba, ¿Qué es esto?, ¿Simple lujuria?, ¿Dependencia?, ¿Por qué no puedo pasar página?, ¿Qué hago aquí?.
Entre jadeos ahogados, besos húmedos que recorrían el tramo desde el centro del cuello hasta el ombligo, y unos cuantos <<¿Te gusta lo que te estoy haciendo?>> los pensamientos afligidos tomaban impulso desde un corazón herido y tomaban cuerpo en forma de palabras ahogadas


—¿Por qué no puedes quererme como yo te quiero a ti?
—Te quiero
— No, no me quieres. Sólo quieres sexo... Estoy enamorada de ti, llevo años enamorada de ti pero no puedo más.

Y, entre el silencio que se había creado en aquella habitación lúgubre, me llegué a dar cuenta: No podía seguir idealizando un amor adolescente, si yo había cambiado y él había cambiado, ¿Qué nos unía?, nada, ya nada, ni yo volvería a ser su pequeña, ni él mi grandullón, ni volvería la primavera a mi vida, ni volvería a
sentir la adrenalina de verle esperando a que llegase, ni volvería a escribir sobre él en mi diario con bolígrafos Pilot de color rosa, ni volvería a enamorarme, mi corazón había pasado demasiadas veces ya por boxes, pero un pensamiento me atormentaba: Siempre he tratado mal a los chicos por miedo a enamorarme y sufrir, siempre le había tenido a él, siempre podría decir ''Trato mal a los chicos porque estoy enamorada de él y sé que volveremos a estar juntos'', ahora que sé que eso no ocurrirá nunca, ¿Cómo puedo comenzar un nuevo camino y olvidar todo lo anterior?, ¿Cómo puedo perder ese miedo al amor, a querer y a ser querida?.