lunes, 11 de febrero de 2013

130. Un solo día


Cuando estaba sumida en la oscuridad tú eras el único que podía ver un ápice de luz en mi interior, cuando tenía dudas tú eras el único capaz de despejarlas, y ahora... meses después, no puedo, no puedo seguir como si nada.
Me siento mal por todo el daño que nos he hecho, me siento mal porque creo que ahora yo no soy nada para ti y me siento mal porque ahora tú lo eres todo para mí.
Sé que no llevo muy bien el concepto del tiempo, que voy descoordinada, que debería haber sentido todo lo que ahora siento hace meses, pero... supongo que soy una chica especial en todos los sentidos, y tardo en enamorarme.
He rechazado cosas como conocer a tus padres, conocer el lugar donde vives, pero... no pude evitarlo, sentí miedo, porque veía que todo iba muy deprisa y yo no era capaz de seguir el ritmo.
Tengo verdadero miedo a los 'Te quiero' tempranos, a cualquier relación medianamente seria y no he parado de pensar que eso es un completo error, no podemos escapar de los sentimientos, al fin y al cabo, toda acción lleva un sentimiento -bueno o malo- y yo he estado repleta de malos sentimientos, pero... quién sabe, tal vez el hecho de haberme pasado noches con la compañía de aquel cigarro y una ventana medio abierta rememorando aquellos mensajes y el haberme pasado días leyendo de nuevo esos mensajes que me enviabas me han hecho ver que eras el único que me merecía, eras el único que se merecía un 'Te quiero' sincero y yo... para no variar tiré cada oportunidad a la basura.
No sé qué es de ti, no sé si piensas en mí, no sé si el tiempo te ha hecho olvidarme, pero... tengo 16 años, y en este momento lo que quiero es estar a tu lado, no me importan las pegas que puedas ponerme, yo soy buena buscándole el otro lado a cada situación, quiero que me des un día, solo un día, para demostrarte por qué tu y yo deberíamos estar juntos,


  
        ¿Deseo concedido?

129. Los hombres de Paco

Cuando uno piensa en el amor, piensa en los amores de su vida, en amores tranquilos, o en amares tiernos, porque así han sido los pocos amores de mi vida, y es que yo he sido de enamorar a golpe de pico y pala, de horas en el portero automático y de tardes de domingo en el cine, de echar distancias, y de meses y meses hasta el primer beso. No todos los amores son así, los hay de todo tipo, amor inesperado, amor imposible, amor clandestino, y por supuesto amor loco el amor fu un amor que todo el mundo debería tener derecho a probar, aunque sea una sola vez en la vida, un amor que te deje en la cuerda floja, al límite entre la cordura y la razón, entre el amor y la locura propiamente dicha.

sábado, 9 de febrero de 2013

128. Una persona (enamorada de verdad).




Perdón por quererte hablar constantemente. Perdón por ponerme triste cada vez que tardas en responderme. Perdón si a veces digo cosas que te hartan. Perdón si no me quieres hablar tanto como te quiero hablar a ti. Perdón si me vuelvo molesto, solo soy yo, extrañándote.
(By  him, the boy who always will be my BBF.)


Siempre te echaré de menos, siempre me parecerá poco tu respuesta, siempre estaré atento a ver si me has contestado, siempre estaré ahí, para ti. SIEMPRE.

miércoles, 6 de febrero de 2013

127. Quiero hacer magia contigo


Querido tú;
Dicen que cuando dos personas están destinadas a estar juntas nada importa, ni el paso del tiempo, ni la distancia, ni el olvido ni cualquier otra razón.
Dicen que cuando dos personas están destinadas a estar juntas, acabarán encontrándose, pase lo que pase, ya que hay una inexplicable conexión que consigue no separar a esas dos personas.
Todavía sonrío cuando leo aquellos mensajes en los que podía verse que me tenías en un pedestal, y yo... que tiempo después me caí me he dado cuenta de algo: No podemos dejar que nos influencien, da igual quien sea y el grado de poder que tenga en nuestras vidas, nadie puede decidir por nosotros, nadie puede saber cómo nos sentimos, porque... solo una persona sabe cómo debes actuar, y esa persona eres tú, solamente tú.
No soy perfecta: soy impuntual, me río en esos momentos en los que se precisa guardar las maneras, lloro con el final de mi película romántica favorita -a pesar de haberla visto mil y una veces- y por supuesto siempre creo en un final feliz aun arrastrando varias historias catastróficas.
Me río de aquellos que afirman que se puede vivir sin amor, lo cierto es que no se puede, y no se debe llevar a los extremos tanto la independencia como la dependencia. No necesitamos a alguien pegado a nosotros las 24 horas del día, pero tampoco es sano permanecer siempre solos con la única idea de que somos lo suficientemente fuertes como para resistirnos al encanto del amor.
Sé que llego tarde, que después de haberte confundido en varias ocasiones, después de haberte enamorado de mí y yo pisotear tus sentimientos no tengo ningún derecho a irrumpir ahora en tu vida.
Sé que a pesar de mis defectos albergo buenas intenciones y buenos sentimientos, y... te juro que esta vez sí, que esta vez llevo meses enamorada de ti, que mientras hablo contigo tengo esbozo una sonrisa de forma permanente.
Quiero estar contigo, quiero darlo todo por ti, ¿Me das una oportunidad?

TE QUIERO, SIEMPRE LO HARÉ

lunes, 4 de febrero de 2013

126. Decisiones que tomar


Me rindo, desisto, abandono, no puedo más...
Dicen de mí que me sobra optimismo y energía, ahora bien... ¿Dónde se esconden?, esos dos rasgos han desaparecido de mi por completo.
Me muestro aparentemente indiferente hacia todo, pero estoy llena de ira y de odio.
Odio, hacia él, hacia mí, hacia el amor, hacia los convencionalismos de una pareja, odio en general.
Siempre he sido la chica sumisa que nunca daba su opinión, que nunca se rebelaba, que siempre hacía lo correcto, que no le contestaba a nadie... pero pasa el tiempo y una aprende a convertirse en una mujer que deja atrás las zapatillas y usa tacones, en una mujer que habla, ríe hasta llorar, no deja que nadie le conteste con malas palabras y siempre está por encima de todo, pero todo lo que viene se acaba yendo, y me siento más vulnerable que nunca, como hace años, me siento extremadamente insegura de mi misma y de cada una de mis acciones, me siento frágil, y siento que vuelvo a ser esa chica sumisa con la que cualquier chico hace lo que le da la real gana.
¿Por qué tengo tan poco control?, ¿Por qué le entrego mi corazón a cualquiera?, ¿Por qué creo tanto en el romanticismo?, ¿Por qué a pesar de darme cada día más de hostias que el anterior sigo viendo la luz?
Te entregué todo mi corazón, todos mis miedos, todos mis sueños, todos mis éxitos y fracasos, todo mi pasado y mi futuro, mi confianza, mis ilusiones, mis sonrisas, mis sentimientos, y tú... ¿Qué has hecho?, no luchar, rendirte al momento en el que algo bueno iba a pasar, has hecho daño.


No puedo más, trato de no pensar en todo esto, pero al estar sola lo hago y entonces una lágrima se precipita, y otra, y otra, y otra, así hasta perder la cuenta, lloro, muero por dentro, paso de sentir amor a sentir odio, paso de desear verte a golpear la pared hasta que me calmo.
Ya no espero nada de nadie, ya no quiero otro novio, ya no quiero nada... quiero cambiar, demostrarme a mí misma que no necesito a ningún hombre para ser feliz, que yo misma soy la artífice de mi felicidad y que ésta misma no depende de nadie más. O contigo o cambio, es tu decisión. Tú me dijiste que tú eres el único que tomaba decisiones en esta relación nunca te daría más la razón.

ES TU DECISIÓN.

sábado, 2 de febrero de 2013

125. Lucha


¿Dónde quedaron esas promesas? ¿Dónde quedó eso de que nada nos iba a separar, ni siquiera la distancia? Una relación es algo muy valioso, que no hay que descuidar nunca, aunque estés muy ocupado, siempre se podrá sacar tiempo de donde no lo hay si te interesas en alguien, aunque solamente sea preguntarle qué tal está o qué tal le ha ido el día o decirle que le has echado mucho de menos. Si no estás pendiente de la otra persona día a día, es inevitable que la distancia se forme, hablo de una distancia que no tiene que ver con los kilómetros que os separan, sino del contacto.
Con el tiempo, todo se va haciendo más monótono, y lo bonito de estar con alguien, es sorprenderlo cada día, cada instante, cosas inesperadas y que hagan a la otra persona ilusionarse y morirse de ganas por volver a verla. Es algo más que decir "te quiero", es demostrarlo día a día, con hechos, no solo con palabras, porque las palabras al fin y al cabo no llevan a ninguna parte; son los detalles, las sorpresas, los momentos y las sonrisas.
Es conseguir que esa magia no desaparezca nunca, es formar parte de un cuento con un príncipe que siempre te haga sentir su princesa.

viernes, 1 de febrero de 2013

124. Planes borrosos


Se me ha olvidado, todo lo que tenía pensado decir, hacer, se me ha olvidado, por eso repito, que es imposible tratar de seguir los planes que tengamos al pie de la letra. Mi plan era el siguiente, verte, sonreírte, hacerme la difícil, esquivarte cuando me intentes dar un beso por que sé que te gusta que me haga la difícil, ofrecerte un trato: Si me dices lo mucho que me quieres, te besaré, si no... ahí te quedas, ver esa película que tanto me gusta, salir a cenar algo, volver a casa, dejarte durmiendo en tu habitación y yo irme a otra habitación porque quiero que desees que duerma contigo, pero... mis planes fantásticos no serán así, nos conozco a ambos y sé (o intuyo, mejor dicho), lo que pasará. Nada más verte correré a besarte y te diré lo mucho que te echaba de menos, te harás el difícil sin decirme que me quieres para que yo me enfade y te obligue a decirlo, nos enfadaremos, pero no aguantaremos enfadados, veremos esa película que me gusta durante diez minutos, porque yo empezaré a hablarte, a sonreírte, a besarte... iremos a cenar, y por la calle te comeré a besos, volveremos a casa, y creo que no te dejaré llegar a la habitación, empezaré a besarte, a susurrarte que te quiero, que quiero jugar contigo...
Y... pasaremos esa noche juntos, estaré abrazada a ti toda la noche, me despertaré de vez en cuando, para ver si sigues abrazándome, y al verte dormir sonriente pensaré en lo que estás soñando, en si estás acaso soñando conmigo, solo quiero tenerte cerca, sentirte muy cerca de mí.

Aunque... esto solo son planes y los planes no siempre se cumplen, quiero que la realidad sea mejor que unos bocetos en mi mente, quiero que al verte no me digas que me quieres, me digas que me amas, no quiero que me abraces, quiero que no me sueltes, no quiero ver una película, quiero verte a ti, lo más bonito del mundo, quiero... quiero muchas cosas, pero por ahora me conformo con que todo esto siga por tan buen camino.
Sigue luchando,... por mi,... por ti,... por nosotros...

lunes, 28 de enero de 2013

123. Quiéreme o Vete, No hay más


Soy lo que soy con mis sentimientos siempre a flor de piel, con mis cicatrices del pasado, con mis  complejos del presente, y mis sueños del futuro. Tengo mil ideas, en forma de torbellino, unos días seré la persona más feliz del mundo, de esas que te contagian,  la que se pondría a bailar sin música,  la que se ríe sola, la que nada más verte te abrazaría tan fuerte que se te olvidarían los problemas, la que no dejaría por nada que estuvieras mal. Otros en cambio, soy la típica chica callada, tímida que se enfrenta al mundo como puede, la que le hace falta un pequeño empujón, y la que piensa mil veces las cosas antes de hacerlas, y aun así se equivoca.  De esas que cuando se enamoran, pierden la cabeza, y lo dan todo aun sabiendo que dar todo suele ser el primer pasó antes de quedarte sin nada.  La que cuando dice “Estoy bien” espera que alguien le abrace y le diga algo así como “Que todo irá bien.” Así soy, con mis días buenos, y mis días malos. Mis subidas y mis bajones abismales.

122. Esperando que sea así, que nada lo estropee


Y cierro los ojos, y me imagino que vienes a buscarme, que me abrazas como nunca nadie me ha abrazado, tan fuerte, que los problemas dejen de sonar, tan fuerte, que parezca que el mundo se pare. Y después me susurres al oído que me has echado mucho de menos durante este tiempo, mientras yo pienso,  que tú jamás te imaginarías lo mucho que te he extrañado yo. Me imagino cómo serían nuestras tardes, nuestros besos, nuestras despedidas, y me dan razones para seguir luchando por ti. Porque te quiero, porque nunca nadie me había dado tanto como me lo das tú y porque quien algo quiere, algo le cuesta.

domingo, 27 de enero de 2013

121. Necesitar, lo que necesito, porque lo necesitas


Y siempre cerca o lejos de algún modo voy a estar, para tratar de robarte otra sonrisa, para tratar de ser tu felicidad. Voy a buscar tus recuerdos cuando no estés a mi lado y cuando esté cerca tuyo voy a tratar de guardar cada instante en mi memoria. Porque así va a ser siempre, y nunca va a dejar de pasar.
Porque voy a estar para lo que necesites, porque voy a tratar de ser alguien que necesites, porque te necesito y me gusta necesitarte. Y entre tanta necesidad te cuento que necesito, cada vez que dejo de verte, verte una vez más.
No dejes de existir en mi vida, no dejes de volar en mis pensamientos, no dejes de ser en mis latidos, no dejes de hacer explotar a mis sentidos. No dejes de ser mi poesía, no abandones mi mente ni un solo día...te lo pido encarecidamente.
Y no sé en qué momento entraste en mi vida, ahora quiero que el momento de que salgas no exista jamás.
Y mil mariposas se apoderaron de mi estómago, para no irse nunca más. Todo, por culpa tuya.

sábado, 26 de enero de 2013

120. Respuestas a todos y cada uno de ellos.


¿Sabes? Si me pusieran delante  una fila de gente importante. de esa que se cree tan lista. que es capaz de definirlo y explicarlo todo con: números, teoremas y leyes físicas... Si los tuviera a todos delante y todos me hicieran la misma pregunta: "¿Qué sientes por él?", te aseguro que para todos tendría una respuesta.


Si el que preguntara resultara ser un médico, le diría que tú eres la máquina de oxigeno que necesito para poder sobrevivir, que tus susurros en mi oído resultan vitales para mantenerme consciente, que cada vez que tus labios rozan los míos sufro un minúsculo paro cardíaco, y que tus manos bajando por mi barriga justo después, son como la descarga que me revive. Que estoy conectada a una máquina que me mantiene con vida y se llama "tú".

¿Y si fuera un psicólogo? Entonces le confesaría que estoy completamente enganchada a ti, que necesito rehabilitación para sacar tu sonrisa de mi cabeza al menos 15 segundos al día, que por las noches sueño con tu boca, con tus labios, y besarlos, y que el único somnífero que me calma y me deja dormir es tu cuerpo junto al mío, toda la noche y parte de la mañana siguiente. Que eres mi adicción, mi droga.




Si quien pregunta es un arquitecto, le diría que no le encuentro ningún defecto a tu cuerpo, que tus brazos son el mejor refugio para el frío y que están perfectamente pensados para que yo encuentre mi hueco entre ellos y me sienta tan segura y tan cómoda que podría pasarme ahí miles de horas.




Y si viniera un matemático, con sus teorías y sus leyes lógicas, le diría que la única ley que entiendo es que Tú + Yo = 1, y que Yo - Tu = X.





¿Un filósofo? También podría responderle. Le diría que solo existe una filosofía de vida, y es vivir cada momento que me queda a tu lado. Y me da igual que el mundo se empeñe en rebatir mi teoría con planteamientos absurdos, porque para mí quien importa eres tú. 

¿Y lo que siento? No se explica. Se vive, se sueña y se siente.

119. Canciones que viven en mi hoy




viernes, 25 de enero de 2013

118. Lo siento, ojalá salga todo perfecto.


Ya no sólo decepciono a los demás, sino a mí misma. Todos esperan demasiado de mí. Imaginariamente me comprometo en relaciones que yo sé que después no funcionan. ¿Por qué? Porque duro menos que una vela encendida. Si hubiera sabido antes que eras como un capricho, por seguro no me habría embarcado en este barco. Del que acabaré saliendo y del que tú saldrás malherido. Que mal naufragio. Nunca me conformo con lo que tengo. Pero en el amor, no vale el conformismo, tienes que ir a lo que tú veas seguro, a lo que tú le veas futuro. Y yo creí vérselo a lo nuestro. Bien ciega que estoy.  Piensa las cosas antes de tomar una decisión. Lo peor de esto es que nadie me considera una persona seria y formal, yo misma me creé esa imagen. Siento que soy la persona más sola de este mundo. Que ni siquiera mi mejor amiga a la que acudiré en busca de consejo y consuelo me llegará a entender nunca. Ella es demasiado perfecta.
Dicen que en el amor, sufre el que más quiere, ¿no? Pues sí, lo admito, lo reconozco, por muy mal que quede ante las personas que os estáis parando a leerme, él me quería mucho más que yo a él.
Perdón por todo, de verdad. No mereces el daño que te voy a acabar haciendo.

martes, 22 de enero de 2013

117. Recorramos el infinito, ven


Ya, sé que es difícil alcanzar aquello tan lejano. Pero si lo intentas conmigo quizás podamos. Probablemente lo consigamos. No, ¡qué digo! Lo haremos. Pero juntos.
Vamos a cantar, ¡a gritar las canciones más bonitas del mundo! Que todos nos oigan. Alto y claro por encima del ruido. Robemos un suspiro al aire, hagamos pompas de jabón para luego explotarlas, ¿qué más da lo que piensen e nosotros?
Vamos a reír a carcajadas. Hagamos un combate de cosquillas. Si gano, te quedas conmigo. Si pierdo, me quedo contigo. Perdamos el tiempo viendo una película de terror. De esas en las que me tienes que abrazar para sentirme protegida. Yo pongo los besos, tú las caricias.
Sígueme hacia donde los problemas son de colores y el valor de las cosas se mide en sonrisas. Demos una vuelta en barco. Persigamos delfines. Buceemos. Podemos echarnos una carrera: tú y yo contra los peces y las medusas. Nosotros contra todo. Sólo nosotros. Aquí, allí o en cualquier lado.
Vayámonos a las montañas. Subamos todo lo alto posible. Superemos las nubes. Volemos como pájaros entre las sábanas. Sintámonos libres, seámos jóvenes juntos.
Apaga la luz y deja que brillemos nosotros. Confía en mí, que todo saldrá bien. Dame la mano,  y escúchame: no existen adversidades.
Saltemos en los charcos, llenémonos de barro en un mal día. Abrázame luego. Y antes. Y durante. No importa lo sucio que estés, no importa cuanto calor haga.
Ven y atrévete a descubrir los secretos del universo junto a mí.


Ven, ven conmigo.

116. Mi razón de ser

¿Cómo lo haces?, eres capaz de sacarme sonrisas a todas horas.
Soy incapaz de evitar sonreír cada vez que recuerdo el primer día, cuando te vi aparecer, destacando de entre la multitud con esa sudadera verde, y... debo confesar que me tuviste desde el primer momento, que cada sonrisa se volvía mayor según pasaba el tiempo a tu lado, que en aquel primer beso pude llegar a tocar el cielo con la punta de los dedos, que lo único que quería era tener el superpoder de parar el tiempo para quedarme siempre a tu lado.
No estaba muy segura de darte una oportunidad, no sabía si nos iría bien, pero lo cierto es que no me arrepiento para nada, estar contigo es lo mejor que me podía haber pasado, te lo aseguro.
Lo reconozco, tengo un novio increíblemente guapo, atento, cariñoso, simpático, comprensivo, empático, inteligente..., ¿Cuál es el problema?, ninguno, sencillamente no hay ningún problema, todo es perfecto, y eso era lo que me daba algo de miedo, tanta perfección, pero... no hay nada malo en todo esto, debo asumir que simplemente nos queremos y por primera vez en mucho tiempo no tengo ninguna queja, eres perfecto.
Hay un rasgo de ti que adoro y detesto al mismo tiempo, eres impredecible, puedes reírte de algo que me guste y al instante susurrarme al oído que haga que me derrita, pero cada parte de ti, sea buena o mala me encanta, todo tú me encantas.
Me di cuenta de que eras especial desde el primer instante en que comenzamos a hablar, decías que era como un ángel, tal vez sea verdad... los ángeles viven en el cielo y cada vez que estoy a tu lado siento que estoy flotando sobre una nube.
Quiero que todo esto dure para siempre, enfadarnos y que después de 10 minutos de enfado encontremos la solución  y que me digas que me quieres a todas horas, echo de menos cuando me susurrabas al oído auténticas cursiladas que me encantaban. Gracias por todo, pero más que nada gracias por siempre estar ahí, incluso en los momentos en los que menos me lo merezco.

Te quiero Pablo Navarro Crespo, para lo bueno y para lo malo, para siempre. UNO

lunes, 21 de enero de 2013

115. Mi canción favorita



Y entonces llega ese momento en que te das cuenta de que no necesitas a nadie más, que sólo una persona saca lo mejor de ti, que debes dejar de buscar, porque ya has encontrado a esa persona, a TU PERSONA.
Solía enamorarme a primera vista unas cuatro veces al día, solía confiarle mi corazón a cualquiera, solía decir ''Te quiero'' al que menos me mereciese, hasta que apareciste tú.
Cada vez que recibo un mensaje, corro ansiosa a leerlo esperando que seas tú, y es que te juro que de ti me enamora hasta la forma en que me saludas.
Podría tener miedo, podría olvidarte, podría dejar pasar esta locura, pero... ¿No trata de eso la vida?, de luchar por lo que creamos conveniente sin importar la opinión de los demás, de amar con el corazón y no con la cabeza, de vivir cada momento con la máxima euforia, de ser felices.
Entre otras cosas yo era la chica más promiscua del mundo, me giraba sin ningún descaro a repasar con la mirada al chico más guapo que tuviese cerca, tenía una agenda de repuesto, me ilusionaba y me decepcionaba casi todas las semanas, regalaba mis sentimientos, y ahora... sé lo que es estar ilusionada de verdad, sé lo que es cuidar a alguien, sé lo que es sonreír todas las noches al irme a dormir pensando en alguien especial, sé lo que es tener miedo de que una estúpida discusión estropee las cosas, sé lo que es hablarle con orgullo a todas las personas que conozco sobre ti, y sobretodo... sé lo que es volver a tener mariposas revoloteando dentro de mi de arriba a abajo.


Soy difícil, tengo un carácter complicado pero un corazón de oro, me puedo enfadar mil y una veces pero siempre me preocuparé por lo nuestro y te daré los mejores besos de buenos días (desde que pueda) para hacer las paces, soy impuntual pero cuando te veo llego temprano, porque desde que me levanto ya estoy nerviosa por verte.



Eres como mi canción favorita, puedo tenerte todo el día en la cabeza y no cansarme nunca, eres ese alguien que todas las chicas queremos tener en nuestra vida, y por supuesto, eres todo... todo lo que quiero y todo lo que siempre querré.

114. Querido chico de azul



Y cuando crees tenerlo todo controlado, haberlo visto todo, de repente surgen dudas.

¿Por qué yo?, ¿Por qué me has elegido a mí?, tengo mil fallos, soy impuntual por naturaleza, cotilla, impulsiva, me río hasta cuando miento, y mientras cualquier chica dice 'Te quiero' con total tranquilidad a mí me cuesta un mundo pronunciar esas dos palabras, yo... pertenezco a la minoría de chicas que escondemos un 'Te quiero' detrás de cada 'Eres idiota'.
Todo ha transcurrido de forma repentina, el conocernos, el hablar cada día... yo estoy acostumbrada a que las cosas vayan más despacio, pero... supongo que se debe perder el miedo, estoy harta de planearlo todo, de buscarme a un 'Mr. Perfecto' que resulte ser totalmente imperfecto, de esperar hasta que llegue la tercera cita para decir 'Te quiero'... cada historia es diferente, y... lo cierto es que hacía tiempo que no me sentía tan cómoda con alguien como contigo.

Cuando me hablaste por primera vez, cuando me cogiste de la mano por primera vez, cuando me besaste por primera vez, cuando me dijiste 'Te quiero' al oído por primera vez... todo han sido momentos increíblemente especiales.
Estoy feliz contigo, han pasado ya seis meses juntos, y cinco separados, la que verdad es que ya te echo de menos. Mucho más de lo que llego a creer.

Tengo ganas... de volver a verte, de volver a besarte, de ir a ver cómo va la fiesta, de sonreírte, de hacernos fotos tontas, de ponerme de puntillas para besarte, de ti.
Querido chico de azul, debo decirte que me tienes, tienes mi confianza, mi amor... aunque debo decirte otra cosa: Te quiero y quiero que seas mío, mucho tiempo, solo mío.




domingo, 20 de enero de 2013

113. Hagamos lo prohibido


Seamos ilegales. Ignoremos los pensamientos de esta sociedad. Las normas que inventan para hacernos caer a los que aún nos queda ilusión.
¿Por qué no andar descalzos por la calle? Si lo haces, la gente te mira extrañada, pensando que estás loco, ¡qué mal ejemplo a los más pequeños! Lo que no saben, es que intentas sentirte mejor, quizás. Y puede, que el que más critique, sea aquel que tiene mayores ganas de quitarse los zapatos y sentir el mundo bajo sus pies.
Cantar donde queramos. ¿Qué tiene de malo? No importa si lo hacemos bien o mal, nadie decidió tener buena voz. ¿Tienen que callarse aquellos que carecen de oído musical? ¡Que canten, que canten, que canten! Y se reirán de ellos. No tendrían porqué. Quizás el que más se ríe, es el que peor canta.
¿Qué me decís de vestir como nos guste? Ropa ancha, estrecha, pantalones cortos, mangas demasiado largas o un poco remangadas. "Ponte una camisa alguna vez, ¿no?" No, no, no. Soy como soy y me gusta lo que me gusta. ¿Les insistimos nosotros en lo pesados que resultan a veces y cómo puede llegar a afectarnos? No mucho. ¿Vamos nosotros detrás de ellos pidiendo que se quiten esa horrible ropa de marca o echando en cara lo consumistas que son? Tampoco. A mi no me molesta ni me importa lo que ellos vistan, lo respeto. Pero, a lo mejor, aquellos que rechazan nuestra ropa son los mismos que se morirían por probar qué se siente saliendo a la calle con una camiseta dos tallas mayor que la tuya o unos pantalones demasiado cortos.
¿Y eso de llevar tatuajes o piercings? ¡Oh, Dios mío, pero qué gamberros! Piden respeto y no lo dan. ¿Le importa realmente a alguien lo que hagamos con nuestro cuerpo? Para nada. ¿Es acaso malo tatuarse? Puede que eso que llevan dibujado en la piel sea su experiencia, lo más seguro es que lo sientan de verdad y, sin embargo, se prohíben todavía tatuajes en muchos trabajos públicos. ¿Se es una mala persona por tenerlos? JAJAJAJAJ. Qué tontería pensar así. "¿Un piercing? Ridículo." ¿Y si le gusta? ¿Algún problema? Nosotros no les pedimos que se tatúen o se hagan ninguna perforación en el cuerpo. Porque quién sabe, lo mismo aquellos que critican qué hacemos con nuestro cuerpo son quienes no pudieron permitírselo un día y ahora, lo compensan así.
Tú eres tú. Con tus virtudes y tus defectos. Haz lo que quieras, tienes una vida. Aprovéchala y escúchate a ti, no a los que intenten cambiar tu forma de pensar.

112. Cartas a él (DOS)


Esperado destino,
 ¿Tienes buenas noticias para mí? Dime que sí. Quiero saber que sí. Aún te espero, como el primer día en que me tuve que marchar. ¿Cuándo vas a llegar? La espera se me está haciendo demasiado eterna, pero sigo confiando, porque sé que voy a volver a verle. Nuestra historia de días hablando sobre ilusiones infinitas y travesuras aleatorias no han acabado. Nos quedaba mucho por hacer. Me sentía bien a su lado. Era todo lo que necesitaba para sonreír cada mañana al leer sus mensajes llamándome "dormilona" o sus fotos, con esa sonrisa intensa y blanca.
 ¿Qué fue de nosotros? Ya no sé a quién preguntárselo, nadie me responde. Llámame caprichosa, pero no me conformo con verle a través de una cámara que se para y a veces no funciona. Le quiero en persona. El tiempo juega en mi contra y parece que me va ganado, aunque ya te lo he dicho: yo no me rindo. No por él. ¡Si hubieras estado cuando me juraba que iba a estar siempre lo entenderías! ¡Entenderías por qué tienes que volver! Para que se cumpla. Porque sé que él me echa de menos, casi tanto como yo. Abrazarlo otra vez, sentir que somos invencibles; juntos.
 Dicen que a veces jodes. Que eres malo. Pero no tienes culpa, no hace falta que te excuses, yo ya lo sé. Llegas cuando tienes que hacerlo, con tus consecuencias y tus recuerdos. Quiero que sepas que me acuerdo de ti. Me visitaste el día en que me fui. ¿Te acuerdas de cuánto lloraba? Me sentía vacía, como si dejara atrás mis sueños. Entonces pensé que eras el peor; un frustrado por tus derrotas. Pero ya lo entiendo... Querías que lo pensara y te escribiera. Para volver. Porque volverás. Igual que yo volveré a verle a él.
 Sólo te pido que no tardes. Porque le necesito cerca, como antes. Como cada día. Para siempre.
 
        



                                                                                                                                          -ELLA.-

111. Cartas a él (UNO)


Jodida distancia,
 Me debes una. O dos. O quizás demasiadas. Aún espero una explicación, alguna señal que me aclare por qué. ¿Qué te hice yo a ti? Prometí cuidarle, ser su apoyo, su amiga. Juré que le haría reír cada día, que le escucharía y que nunca iba a juzgarle por nada. Y todo estaba bien. Éramos el equilibrio ideal, dos mitades que se entendían a la perfección. Soñábamos con futuros lejanos y presentes rebeldes: escapar, colarnos en algún concierto, pedir perdón; juntos. No nos hizo falta mucho para conocernos; unos meses, un par de salidas y bromas cariñosas.
 Yo no tenía malas intenciones. Ni siquiera uno de aquellos días se me pasó por la cabeza hacerle daño, defraudarle. Me volcaba al cien por cien para que sonriera, para verle feliz. Para mí era la persona más importante del mundo, el único que no me iba a fallar. Y no lo hizo. Es indescriptible la sensación de sentir que lo tienes todo, gracias a una persona. Y de repente, llegaste tú.
 Tú, con tus kilómetros y tus horas. Tú, que no soportas la idea de que el tiempo se detenga. Pensé que serías bueno; que te mantendrías cerca, dejando que estuviésemos unidos el rato que quisiéramos, pero no. Al parecer me equivocaba.
 Eres cruel a veces. Conmigo lo has sido. Pero tranquilo, en cierto modo, lo puedo entender: cualquiera quisiera tenerle a él, tan alegre y risueño. A sus labios y sus ojos. Todos querrían llevárselo para ellos solos, protegerlo. Y lo sé porque esa era mi intención; pero tus celos pudieron y decidiste alejarlo de mí. Sin avisar, sin preguntar.
 Que aún puedo verlo por el ordenador, lo sé. Pero echo tantísimo de menos sus caricias... No es igual. Nada es igual.
 Es por eso que te escribo, recordándote el daño que me has hecho llevándotelo tú. Pero te pido, que le quieras y le trates bien. No hay otra igual. Hazlo por mí. Hazlo por él. Por favor.

      
                                                                                                                         -ELLA.-