domingo, 12 de mayo de 2013

150. Reconozco que me gustas más cuando estás ebrio.


Encerrada en esta habitación, mientras estudio economía, viendo como los cristales frente a mí se empañan de gotas de lluvia ocultando su transparencia.
Pensar es lo mío, necesito un respiro. Me recuesto sobre la almohada, suave y fina, llena de plumas. Cierro los ojos y retrocedo en el tiempo. Llego hasta la época en la que éramos felices. En la que lo dábamos todo el uno por el otro, lo anhelo. Nostalgia. La puta nostalgia se apodera una vez más de mí. ¿Por qué? ¿Quién o que soy?
He de admitir que recuerdo nuestro último encuentro cada noche desde que la distancia atraviesa mi corazón. El me dejaba el día anterior, los dos derrumbados nos encontraríamos al día siguiente y nadie sabía que pasaría. Reconozco que me encanto pasarme de la raya, aunque dije que no pasaría. Me encanto ver como esa chispa entre ambos aún existía, ver como aun me deseabas. Unas copas fueron suficientes para caer en tus bazos, la verdad es que no recuerdo mucho de aquella mañana, pero la tarde la recuerdo como si hubiera sido hace unas horas. Acurrucados, como en los viejos tiempos. Deseándonos y queriéndonos. Saciaste mi sed, yo sacie la tuya pero después se acabó, el arrepentimiento hundió tu mente. Eso no debería haber pasado. Quise creer que habíamos hecho el amor, llegue a creerlo durante días, hasta que el último día no me quisiste ver. Ni un simple adiós. Entonces, solo entonces la venda se deslizo y cayó al suelo, pude ver como aquella noche de desenfreno solo había sido una noche de eso, desenfreno. Solo me follaste haciéndome creer que era algo mas y te fuiste dejándome allí enfrascada en mi amor por ti.
Me querías seguir teniendo en tu mano, hasta que empecé a plantarte cara y eso no te gusto. Pero no me arrepiento de nada, absolutamente nada. Aquella noche me sirvió de mucho, y follar contigo sinceramente sé que es lo mejor. Pero es solo eso,… follar. Nada más. Y yo, yo necesito flores y corazones, una vez me lo diste pero no fui suficiente para ti y lo siento en el alma. Pero ya se acabó, esa mano con la que me tienes agarrada se soltó.
Solo te digo adiós, dando un apretón de manos y deseándote lo mejor. Pero te lo deseo porque lo necesitaras, ya que a una parecida a mí nunca encontraras.



Disfruta de tu mono, te quiere bien lejos.
 Laura xoxo

jueves, 9 de mayo de 2013

149. Posdata: Te quiero, te quiero bien lejos.


Ya se hizo tarde y lo sabes, me duele que no funcionase quererte. Que todas las calles donde nos besamos dibujan recuerdos que hoy borra tu mente. Me siento tan tonto de tanto creerte, de tanto pensar que me ibas a ser fiel, de días y noches queriendo comerte y tú mientras quedando a mi espalda con él. ¿Quién prometió un para siempre y mintió? ¿Quién lo olvidó y me rompió el corazón? ¿Quién me brindó su calor y dejó la ilusión apartada que ataba este amor? Y por más que te demostré que luche por lo nuestro no conseguí tu sonrisa y lo siento. Solo pretendía saber que eras mío y que no querías otros besos. Sabes que te lo di todo y que yo no sería capaz de dañarte. De noches de besos de amor y tan solo de un modo que el "otro" jamás podrá darte. Que débil, que frágil, que fácil dañarme. ¡Qué imbécil que me haces sentir por buscarte! Por no valorarme y darme cuenta tan tarde que nunca quisiste quedarte...Y me odio por todo lo que hice por ti, lo que prometí y lo que fui...Lo que sentí no valía, maldito el día que no pensé en mí. Tía te odio, en mi folio te escribo, que tonto que he sido callando, luchando, sufriendo, pensando que era tu motivo y recibo tu adiós, ya no hay más que decir. No quiero verte en  mi vida, ¿te enteras? Sé que no vales la pena. Si voy a luchar será por quién me quiera y no juega conmigo. He perdido mi tiempo. Esas noches en vela, dándotelo todo y tú nada, qué pena. No mereces que te escriba ni un tema. Y ya vendrá otro que sí que valore mis besos y quiera quedarse a mi vera. Vete y no vuelvas jamás, busca otro perro que vaya detrás. Madura y aprende que el hecho de estar con una persona significa amar. No te preocupó si lloraba o si estaba pasándolo mal. No repitas que me quieres se vio de verdad lo que sientes. Qué suerte la mía de darme cuenta de lo poco que vales. Ojalá te vaya mal y te den lo que tú a mí, verás lo que es sufrir, Y llores y grites y nadie te abrace, y no tengas ya nada que hacer y te gire la cara te ignore, te deje sin explicaciones, te olvide, se vaya con otro y te sientas imbécil verás si es difícil salir otra vez. Nunca seremos amigos, lo juro. Y no voy a perdonar el daño que hiciste. Pa' mí ya no existes, no voy a estar triste por alguien que no me supo valorar. Y deja de prometer cosas que nunca cumpliste, eras diferente, dijiste, otra vez que mentiste. No pienso escribirte de nuevo, que te escriba el otro, y que tonto que fui al confiar.

148. Y la venda por fin se deslizo por mi cara dejándome ver detrás de ella.


Finalmente lo comprendes, llegas a la sencilla conclusión de que los estereotipos no fallan, nada es para siempre... ni siquiera el amor.
El año pasado se me empezaba a caer esa venda que tenía en los ojos que me permitía tener fe y confianza absoluta en ti a pesar de todo, pero... parece que por fin se ha caído, era justo lo que necesitaba, cerrar capítulos de mi vida, arrancar las páginas en blanco para empezar un libro nuevo.
Al verte desde lejos mi cabeza se mantenía fría y mi corazón helado -no le quieres, repetía para mis adentros-, y algo de cierto tenía ese mantra que repetía una y otra vez, empezaba a darme cuenta de que ya no sentía nada.
Me pedías encarecidamente que te mirase a los ojos, al mirarte a los ojos ya no distinguía ese brillo que les atribuía hace años, ya no sentía absolutamente nada, y llegó ese beso, un beso que hace años me hubiera hecho sentirme única, enamorada, llena de vida, una princesa con su príncipe, pero... ya no significaba nada, tenía muchas preguntas en mi cabeza, remordimientos en lo más profundo de mi corazón, culpabilidad por fallarme a mi misma, por caer nuevamente en tus garras a pesar de no sentir nada, y pensaba, ¿Qué es esto?, ¿Simple lujuria?, ¿Dependencia?, ¿Por qué no puedo pasar página?, ¿Qué hago aquí?.
Entre jadeos ahogados, besos húmedos que recorrían el tramo desde el centro del cuello hasta el ombligo, y unos cuantos <<¿Te gusta lo que te estoy haciendo?>> los pensamientos afligidos tomaban impulso desde un corazón herido y tomaban cuerpo en forma de palabras ahogadas


—¿Por qué no puedes quererme como yo te quiero a ti?
—Te quiero
— No, no me quieres. Sólo quieres sexo... Estoy enamorada de ti, llevo años enamorada de ti pero no puedo más.

Y, entre el silencio que se había creado en aquella habitación lúgubre, me llegué a dar cuenta: No podía seguir idealizando un amor adolescente, si yo había cambiado y él había cambiado, ¿Qué nos unía?, nada, ya nada, ni yo volvería a ser su pequeña, ni él mi grandullón, ni volvería la primavera a mi vida, ni volvería a
sentir la adrenalina de verle esperando a que llegase, ni volvería a escribir sobre él en mi diario con bolígrafos Pilot de color rosa, ni volvería a enamorarme, mi corazón había pasado demasiadas veces ya por boxes, pero un pensamiento me atormentaba: Siempre he tratado mal a los chicos por miedo a enamorarme y sufrir, siempre le había tenido a él, siempre podría decir ''Trato mal a los chicos porque estoy enamorada de él y sé que volveremos a estar juntos'', ahora que sé que eso no ocurrirá nunca, ¿Cómo puedo comenzar un nuevo camino y olvidar todo lo anterior?, ¿Cómo puedo perder ese miedo al amor, a querer y a ser querida?.

viernes, 19 de abril de 2013

146. Delirios de una drogadicta


Ella estaba cansada, con los ojos a medio cerrar y las piernas estiradas sobre el colchón de su cama. Estaba malherida, rabiosa, tímida, frágil como una estatuilla de cristal esas que aparecen en todas las películas americanas en casas de personas mayores. Agacho la cabeza, su barriga blanca como la leche y redonda como una pelota de fútbol, la entristeció aún más.
Ya no había marcha tras, ya había llegado al punto en el que o te dejas caer, o te tiran. Mentira, ella ya había caído. Había caído desde lo más alto que se puede caer, y se había levantado. Claro, se había levantado y con una sonrisa en la cara, esas como las de siempre, ‘debe mostrarse feliz’ pensaba para sí misma.
Eso sí que es valentía, levantarse a pesar de que puedas volver a caer.
Esa chica era increíble, sencillamente genial. Pero, su perdición comenzó un día nublado en una esquina del barrio donde vivía, donde se drogaba a palabras vacías, sonrisas forzadas y besos que nunca probó. A cada página le ponía nombre y apellido, a cada página la bautizaba con aquel muchacho que un día la enamoró pero decidió, después de un tiempo, que no era lo suficientemente buena para él.
Ese muchacho que ni siquiera recuerda el nombre de la chica, no recuerda ni siquiera que existe. Ese muchacho que se llevó su corazón enlatado en una lata de cerveza fría, o en un vaso de vodka de algún color en especial.
Y aquí la veis ahora, drogándose a palabras vacías en esa esquina, de ese barrio suyo. Y emborrachándose fin de semana si, fin de semana no a caricias y abrazos que nunca le han dado y por fin gracias al viento de aquella esquina ha encontrado.
Y eso que había otro chico, que estuvo dispuesto a darlo todo por ella, pero las personas suelen querer a quien no las quiere, y no amar a quien las ama. Jodida la vida nuestra, sí. Pero peor la suya, que su cabeza solo recuerda los chutes a palabras vacías de la noche anterior, y la resaca a abrazos y caricias corroe dentro de su ser. Los olvida a la hora de comer, para volver a drogarse con ellos esa misma noche. Hoy brindo por esa chica, y pido que se drogue un poco por mi mientras escribo estos últimos versos dedicados a ti.

145. 12abril2013


Querido…; (Carta número 12).
No sé cuántas veces te he escrito, he perdido la cuenta. Prometí no volver a hacerlo, y aquí me tienes, perdiendo la cabeza una vez más. Voy sin rumbo, porque ningún destino me parece lo suficientemente bueno si tú no estás él. No solo he perdido la cuenta  de todas las cartas que te escribo y que sé que nunca leerás, también de las veces que intentamos luchar sin éxito, de las guerras que siempre acaban con derrotas,  de aquellos intentos que no sirvieron para nada, solo para herirnos un poco más. Pero a pesar de perderme un poco, me quedan nuestros recuerdos, y algunos tan buenos, que duelen.  El problema es que siempre tendemos a recordar los malos momentos, y esos  no te imaginas cuanto escuecen.
Recuerdo cuando creíamos que éramos invencibles, cuando con cada pequeño problema, nos volvíamos enormes, cuando después de cada enfado venían las mejores reconciliaciones. Y ahora se, que eso era vida. Después  seguimos luchando, quizás con menos fuerza, pero si con ganas. Pero llego un punto, en el que la situación se te venía grande. ¿Por qué no pudimos más? ¿Por qué no nos dimos cuenta de todo lo que iba a pasar? Nunca lo sabré, pero  siempre he pensado que nunca me merecí tener a alguien como tú en mi vida.  Después recuerdo cuando tus ojos dejaron de brillar al verme, cuando se alejaban poco a poco  y esta vez sin retorno, también recuerdo cuando mi sonrisa empezó a cansarse,  y aún más cuando se esfumo del todo. Ahí fue cuando nos empecé a echar de menos.  Luego llegaron las ojeras, pero esta vez, por distintos motivos, más tarde las lágrimas en la almohada, noche tras noche, mañana tras mañana. Era una tortura el saber que te estaba perdiendo,  saber que estábamos ante el principio del fin. Y así poco a poco dejamos de ser nosotros  y la magia se perdió por algún lugar al que no supimos ir. Y ahora, sin magia solo nos quedan las heridas de las guerras que perdimos, las cicatrices de un pasado que no volverá,  las lágrimas que a veces salen sin darme cuenta al pensar en lo que fuimos, los recuerdos de aquellos momentos que nos dieron la vida. Y un montón de razones para darnos cuenta de que al final, perdimos.
Tú y yo sabemos cómo esto termina, yo no sé cómo o cuando pero tampoco me importa, tampoco me importa donde vivas o con quien estés, ere mi novio. Estamos destinados. Yo se eso, y tú sabes eso.
Solo te quería decir que adiós, por ahora. Y gracias por esos increíbles meses.
Son 443 palabras que más o menos expresan todo lo que no me he atrevido a decirte. No sé porque… quizás miedo a que te burles o simplemente a tu reacción, pero quería que lo supieras.
Siempre voy a estar aquí, para ser tu amiga, para hacerte reír cuando estés mal. O para cuando te acuerdes de mí y necesites hablar. Siempre…

jueves, 18 de abril de 2013

144. Todo.


La espada que atraviesa mi alma cada vez que me dices que no, cada vez que ignoras mis humildes y necias palabras que sólo dicen lo que sienten, es la misma que me ayuda a superar con el incontrolable humor de mi oscuro corazón que lucha contra la claridad inhumana de tus insonoros besos.
Un caluroso 'buenos días, te he echado de menos mientras dormía', con sabor a ti, es lo que pido a partir de ahora, cada vez que me encuentre sola, o con tu armoniosa compañía.
Invisibles sábanas que se aclaran cada vez que nos rozamos. Universo paralelo que nos avisa de que hay demasiado odio cada vez que nos queremos. Corazón frío el de mi cuerpo que se da cuenta de que se para el tiempo cada vez que nos besamos.

sábado, 13 de abril de 2013

143. Ni siquiera los sueños me salen bien.


Me asomo a la ventana, sigo siendo la misma chica de ayer, pero estoy cansada de serlo, pienso que es hora de cambiar, pero no me veo capaz. Sé que me estoy equivocando pero no encuentro ninguna solución, haga lo que haga estoy perdida. Cierro los ojos con fuerza y dejo volar mi imaginación. me preguntaba cómo sería mi vida si fuera una película, si yo fuese esa Julieta enamorada hasta las trancas de un joven apuesto que le prometerá amor eterno, pero ni siquiera él contaba con qué; un día se cansaría de su amada Julieta, y entonces él, tras un impulso se irá, se irá para siempre sin darla una explicación, la abandonaría a su suerte, en una vieja autopista, entonces solo le quedaría Paris, que iría a buscarla, pero él jamás le haría sentir viva, el jamás sería ese Romeo por el que vale la pena morir. Entonces vuelvo a la realidad, sabiendo que ni siquiera la película de mi vida hubiera tenido éxito.

miércoles, 10 de abril de 2013

142. Mini-flashbacks


Y es como uno de esos flashbacks de unas milésimas de segundo. Me da por pensar en cómo habría sido todo lo que nos quedó por vivir. Recuerdos de algo que nunca llegamos a vivir, me empiezan a matar por dentro. Porque aunque parezca imposible pienso en el frío que habríamos pasado las tardes de invierno, pero se me pasa cuando pienso en el calor que me darías. Imagino como serían aquellas tardes de lluvia, a esas gotas intentando detener nuestros besos, mi pelo destrozado, tus manos en mi cintura, nuestras sonrisas dibujadas en aquellas fotos. Imagino todos los besos que me debes, y la de recuerdos que nos faltan.
Todo esto es tan solo unas milésimas de segundo, que te recuerdan la de cosas que perdiste por no atreverte a arriesgar.


martes, 9 de abril de 2013

141. Delirios


Y cierro los ojos, y me imagino que vienes a buscarme, que me abrazas como nunca nadie me ha abrazado, tan fuerte, que los problemas dejen de sonar, tan fuerte, que parezca que el mundo se pare. Y después me susurres al oído que me has echado mucho de menos durante este tiempo, mientras yo pienso,  que tú jamás te imaginarías lo mucho que te he extrañado yo. Me imagino cómo serían nuestras tardes, nuestros besos, nuestras despedidas, y me dan razones para seguir luchando por ti. Porque te quiero, porque nunca nadie me había dado tanto como me lo das tú y porque quien algo quiere, algo le cuesta.

jueves, 4 de abril de 2013

140. Erase una vez


Hoy he vuelto a despertar con esa sensación de soledad. Me doy la vuelta en mi cama, aún con los ojos medio cerrados, estiro el brazo en busca de tu presencia, tus caricias… vacío… solo encuentro a las sábanas las cuales son las que me acaricias desde hace unos meses. Desapareciste. Los dos desaparecimos.
Me levanto con la misma dificultad cada mañana, desde que no te tengo. Un paso, otro paso y otro más, parece que voy labrando mi camino pero es más difícil y más oscuro si no estás conmigo, a mí lado, agarrando fuerte mi mano, como antes solía ser.
Hablábamos cada noche, recordándonos lo mucho que nos echamos de menos, lo que nos necesitamos el uno al otro, pero, los finales... no tienen marcha atrás y el destino juega al azar en tu vida, arruinándola de forma aleatoria y por siempre.

 Lloro, porque no te queda otro remedio y sientes como esas lágrimas ya no significan nada, igual que tú para el mundo, y el mundo para ti.
Ambos sabemos cuál fue el motivo, tan crucial y decisivo, que acabó con esta magia que aun así sigue viva en nuestros corazones.

Una causa que tuvo importantes consecuencias y que marcó el final de una etapa, de una historia y de cuento. Un cuento que no trata de ilusiones y alegría, un cuento que no despierta sensaciones... Un cuento en el que el príncipe prefiere ser rana, un cuento en el que la princesa ha muerto, un cuento sí, pero sin final feliz.

miércoles, 3 de abril de 2013

139. Se puede decir que lo fuimos todo.

Fuimos como el primer beso, del primer amor, fuimos como esa estrella fugaz a la que pides un deseo y se cumple, Fuimos como esa foto en blanco y negro que nos recuerda a cada instante que hubo un tiempo maravilloso. Fuimos el fuego que no se apagaba hasta que llego la tempestad con sus ganas de arrasarlo todo. Fuimos un amor eterno que termino en una noche. Digo fuimos porque así fue como compartimos un trocito de nuestras vidas, donde decidimos compartir las noches, los amaneceres y más tarde las ojeras. Compartimos miles de recuerdos enlatados, miles de sensaciones que jamás nadie ha contado, sueños de viajes poco planificados en los que mi mejor destino no era París, si no tus brazos. Digo fuimos porque ya no somos nada, no somos nada y lo más triste es que jamás volveremos a serlo. Y digo fuimos porque un día decidiste romper con esta historia para emprender una nueva, yo por mi parte seguiré aquí, justo donde me dejaste por si alguna vez te apetece regresar al mundo que un día te hizo soñar.

martes, 2 de abril de 2013

138. Hablemos de aguas y espinas...


Ninguno hace caso del agua que va después de la lluvia cuando vuelve el sol. Poco importa si sobre esa agua, hay lágrimas después de haber llorado, por amor, por dolor. El agua se evapora, vuelve al aire y a nuestros pulmones respirando el viento que sentimos en la cara. Y las lágrimas, vuelven a entrar en nosotros, como las cosas que hemos perdido, pero nada se pierde en realidad. Cada segundo que pasa, cada luna que surge, no hace más que decirnos:

-Vive. Vive y ama lo que tú eres, como tú seas, por lo que seas. Mira en lo alto hacia el cielo, cierra los ojos y no te canses nunca de soñar. La vida es muy corta para no ser felices.



En este momento tienes una espina clavada, y tienes que quitártela para acabar con ese dolor que sufres cada día que la llevas dentro. Cuando te la quites te va a doler, claro, pero por un par de días. Después de eso veras que valió la pena sufrir un poco de dolor para acabar con otro que habría durado más de dos días... (En tu caso 8 meses...)

Hoy me dijeron esto, es la mayo verdad que me han dicho en mucho, me ha hecho pensar y he de decir que he tomado la decisión de arrancar esa espina de cuajo, sí, me va a doler, pero cicatrizara, con todos sus recuerdos dentro….

lunes, 1 de abril de 2013

137. Dependencia de un (simple) despertador


Me he parado a pensar y me he dado cuenta de algo; si ahora no estuviese aquí, nadie me echaría de menos, la vida seguiría para todos como si nada hubiese ocurrido.
No puedo más, ha llegado a un punto en que ni yo misma me quiero, es mirarme al espejo y querer cambiarlo todo de mí, o mejor aún, ni querer mirarme al espejo.
Me siento sola, siento que soy una decepción constante para todo el que me rodea, siento que quiero dar la imagen de persona madura e independiente, pero lo cierto es que a cada paso que doy una estela de errores pasados me acompaña… y … siento que nadie merece tenerme a su alrededor.
Soy una chica de carne y hueso, estoy acostumbrada a hacerme la dura, pero últimamente necesito un abrazo, una sonrisa y un beso en la frente, de esos que dicen que todo irá bien.
Odio que me digan cosas a lo, que “soy guapa” que “valla a por otro”, porque 1. No es así y 2. ¡NO QUIERO A OTRO!
Necesito desplegar las alas y volar, sentirme libre, buscar un cambio más en mi vida, una independencia, aprender a superar el pasado, embarcarme en una nueva etapa de mi vida.
Pronto tendré los 17 y serán los años con lo que mi nueva vida empezará; universidad, independencia… sin temores, ni pasados oscuros.
Necesito tener a alguien a mi lado, pero en mi cabeza solo existe uno- y es que el amor no es algo que se pueda apagar sin más, no tiene un interruptor para poder ponerlo en 'OFF' y ya está, se acabó… no… el amor siempre permanece dentro de cada uno de nosotros. Y más esa persona por la que te enamoraste por primera vez….
He llegado al punto de no saber que deparará  mi futuro  me despierto por obedecer al despertador y no porque quiera; respiro para mantenerme con vida un día mas; y me voy a dormir pensando que solo, me tengo a mi misma de ahora en adelante…



domingo, 31 de marzo de 2013

136. Insomnio atrasado


Días en los que no puedo más, días en los que ni mi canción favorita puede conseguir que esboce una puta sonrisa, días en los que siento indiferencia y apatía por todo. RESUMIENDO: días en los que no siento NADA.
Estoy harta, llevo años aguantando críticas de cada uno de mis actos. He tenido años e los que ni me reconocía, he vivido experiencias que no se las desearía ni a mi peor enemigo ya hora creo que vuelvo estar igual. Con la incertidumbre de quien soy y que hago aquí.
Llevo sintiéndome inferior a todo y a todos desde que tenía 7 años, por ser la gordita o la de la nariz que parece un cerdo o con la voz de pito. Se puede decir que les he dado una adolescencia tranquila a mis padres, era la típica hija calmada y santa…pero no... Siempre había una crítica, “no sabes tener amigas Laura”, “¿Por qué no sales hoy?” y más preguntas insignificantes. Todo lo que hago está mal, y es culpa mía por quedarme callada y creer que es así.
¿Sabes cuantas noches de insomnio he tenido gracias a esas putas críticas?
¿Y… el autoestima? ¿Qué es eso? ¿Algo que intento aparentar tener y después sabe que soy la persona más insegura del mundo…?
Siempre he tenido un vacío que he querido rellenar con chicos, con alguien que se preocupara por mí, y funcionaba cuando estaba con ellos (algunos) se me olvidaba el vacío, se esfumaba. Pero ahora… ni eso, le perdí, a la persona que por primera vez sé que me enamoro de verdad, lo perdí… lo perdí todo. Porque detrás de cada decisión hay una consecuencia que hay que afrontar, y esta es la mía.
No soy perfecta, ni tampoco pretendo serlo. Soy como soy, inmadura, niña chica, bipolar, insegura… pero así es como soy. Y si me quieres, acéptame.
Se acabaron esas noches de insomnio atrasado, empieza a ser tu misma y deja que juzguen, eso se llama envidia.

sábado, 30 de marzo de 2013

135. Soy una pena, por estar lejos.


Es una pena, sentir tan cerca a alguien que tienes tan lejos, sentir que conectas con una persona y te gustaría abrazarla y escuchar el sonido de su risa.
Estoy en mi habitación, tumbada sobre la cama a punto de irme a trabajar e involuntariamente sonrío, me pongo un auricular en cada oído y enciendo el iPod. “Amor libe” de Nach, comienza a sonar, respiro hondo, dejo de pensar y empiezo a sentir. Dejo que la música hable por mí.
¿Cómo es posible que dos personas separadas por tantos kilómetros de distancia se entiendan tan bien? ¿Cómo es posible que ese entendimiento se convierta en seguidas discusiones y sufrimiento?
Podría pasarme horas escribiéndote y que una libreta no me sea suficiente, podría pasarme horas contemplando ese corazón con un “cásate conmigo, vida”, escrito con permanente y pegado en la pared o ese papel de “te amo, Laura” que una vez me hiciste cuando nos veíamos tras una pantalla que ahora no soy capaz de abrir.
El futuro no existe, estoy cansada de pensar siempre en el futuro, de oír los “ya se vea” que salen de tu boca a cada instante cada vez que te cuestiono algo. De pensar en lo que está bien y lo que estar mal, de pedir perdón por arrebatos justificados, y a personas que no se lo merecen. El presente es el momento.
Quiero que me digas lo que piensas, lo que sientes, Sé que no eres así, de ese tipo de persona, pero necesito saber que pasa, que paso, como te sientes, que se te pasa por la cabeza cuando nos pasamos más de par de días sin hablar, si te agobio… si la quieres. Necesito respuestas, necesito saber qué hace para no seguir cargándola. Si esta es tu forma de olvidarme, de perderme y darte por vencido, porque lo estás consiguiendo, felicidades.

domingo, 24 de marzo de 2013

134. Me voy otra vez, pero regresaré


Me voy. Igual que hace más de medio año, cuando me iba en pleno verano con el corazón plagado de dudas. Sin ti y echándote de menos. Sólo que ahora me voy con la seguridad de mis sentimientos. Sabiendo que mis sentimientos son capaces de permanecer contra viento y marea. Sabiendo que me marcho con lo que tiempo atrás parecía imposible: una amistad convertida en amor. Un acierto. Una victoria. A pesar de todas las tempestades que nos han sacudido. Y es que no importa las veces que discutamos. No importa los errores, las lágrimas, los enfados y las amenazas. No importan nuestras diferencias si al final son nuestras similitudes las que nos hacen regresar. El amor es infinito, pequeño. Y tú me haces inmensamente feliz. Así que no importa la distancia, ni el tiempo. Tú yo estamos unidos por algo más que eso. En la distancia, sabes que mi corazón es tuyo. En la distancia, sabes que te añoro. En la distancia sabes que seguiré esperando a que un día regreses y todo vuelva a ser como era. En la distancia, con tierra por en medio… solo quiero verte feliz. Asique pequeño… se feliz, disfruta. 

Nosotros estamos unidos por algo más que eso…

viernes, 22 de marzo de 2013

133. Aquí no allí



Todos los recuerdos vuelven, como rótulos de neón, luminosos, despampanantes, vistosos, impactantes, atrayéndome, haciendo que vuelva a pensar en todo por lo que hemos pasado y todo lo que nos quedaba por hacer, todas aquellas promesas que se quedaron suspendidas en el aire.
Recuerdo tus palabras ‘‘ ¿Crees que si nos hubiésemos conocido en otra circunstancia alguno de los dos hubiera hablado con el otro?'', no, no lo creo, porque todo fue poco a poco, no me conquistaste en la segunda o tercera semana, me conquistaste desde el primer día, y sigo así, conquistada por ti, incapacitada para olvidarte, como si estuviese hechizada. Pero lo cierto es que no quiero olvidarte, nunca quise.
Eres impredecible, nunca sé qué puedo esperar de ti, nunca sé qué vas a hacer, como aquel día, esa perfecta mañana-tarde que organizaste con una visita al aeropuerto al que llegaba después de unas semanas sin vernos, fueron como siglos, y cuando nos vimos fue perfecto, fue amor, fue nostalgia, todos los sentimientos rebosantes y después de unos segundos.. Nuestros labios chocaban, irradiaban dulzura, pasión, atracción, todo...
Lo tienes todo a tu favor, si fastidiabas las cosas, lo arreglabas pidiendo perdón y demostrándome que te importaba, siempre que te he necesitado has estado ahí, y justo cuándo empezábamos a despegar, todo se acaba y se enfría, y pasan los meses, pero ninguno olvida al otro, y con los días hemos vuelto a los inicios, a hablar sin parar, a conocernos de nuevo, a planear, y esta vez sí, esta vez me da igual lo que digan los demás, quiero darlo todo por ti, te quiero, y quiero tenerlo todo, junto a ti.
Te necesito aquí, no a cientos de kilómetros, te necesito junto a mí, te necesito en mi cama en esos días en los que no logro dormir, te necesito en esos días en los que me dan ganas de abandonar todos los proyectos que tengo, te necesito, simplemente.
Una vez me preguntaste qué es lo que veía en ti, la respuesta es esta: Todo, veo todo en ti, veo a un chico que se preocupa por los suyos, veo a un chico con los ojos más bonitos del planeta tierra, veo a un chico al que podría mirar embobada todo el día, veo a un chico inteligente, veo a un chico que ha sido capaz de volver loca a una chica que no quiere saber nada de relaciones, veo a un chico al que quiero, con cada pedazo de mi corazón.
¿Por qué cuesta tanto ser feliz?, ¿Por qué no podemos simplemente estar juntos?

132. Corazón de Melón


Realmente fui ilusa, creía que podría vivir sin él, sin su recuerdo, creía que podría dejar de escribir sobre él, sobre las noches en sus brazos, pero es algo inevitable, mi corazón lo busca y el no está aquí conmigo. Aún recuerdo cuando me besaba bajo las noches estrelladas, bajo el cielo infinito, y pensar que no lo tengo, pensar que lo he perdido, me mata. De otra, ahora será, como antes de mis besos, su voz, su boca, sus dedos sobre mi espalda. Él beso todos y cada uno de los lunares de mi cuerpo.  Debo admitir que lo quise, y a veces él también me quiso. Que importa si mi amor no pudo guardarlo, el caso es que la noche esta estrellada y el no está aquí conmigo en esta noche infinita, la más infinita de todas porque me falta él. Y este será el último dolor que él me cause y esta la última carta que yo le escribo.


131. SORPRESA


Demasiadas cosas han estado pasando después de que todo terminara y yo no viera razón por la que seguir escribiendo para un fantasma… perdón por pensar así, ya que EL no es un fantasma sino una persona con la que estuve pero que por diversas razones ha sido imposible poder funcionar. Principalmente; distancia. Si, la distancia es un tabú cuando pasas sin ver a la persona a la que amas unos largos y duros meses, más o menos medio año o más. Encima cuando apareces le ves feliz con otra persona y aunque se te venga el mundo encima lo único que quieres es que sea feliz… no? O eso es lo te dices a ti misma mil veces. Pero esta es mi vida y aquí no suelo escribir así, sino más sobre sentimientos. Y la verdad es que durante este tiempo ha sido cuantos más sentimientos he tenido. Pero sentimientos sin nombres, no se pueden describir con palabras. Solo hay una que puede que lo envuelva todo y seguramente no suene como algo importante pero aseguro que detrás de la palabra hay mucho. SORPRESA. Solo quiero que piensen todo lo que hay detrás, y todo el dolor y felicidad que transmite esa misma palabra...